El mejor aliado del guerrillero es el terreno porque el lo conoce come la palma de su mano.
El tener el terreno como un aliado significa el conocer como utilizar sus irregularidades con inteligencia, sus puntos más altos y bajos, sus curvas, sus pasajes regulares y secretos, areas abandonadas, terrenos baldios, etc., tomando la ventana máxima de todo esto para el éxito de las acciones armadas, escapes, retiradas, cubrimiento, y escondites.
Los lugares impenetrables y los lugares angostos, las, calles bajo construcción, puntos de control de policía, zonas militares y calles cerradas, entradas y salidas de tuneles y aquellos que el enemigo puede bloquear, viaductos que tienen que ser cruzados, esquinas controladas por la policía o vigiladas, sus luces y señales, todo esto tiene que ser completamente estudiado para poder evitar errores fatales.
Nuestro problema es el de pasar y saber donde y como escondernos, dajando al enemigo confundido en áreas que el no conce.
El guerrillero urbano familiar con el terreno difícil e irregular, avenidas, calles, pasillos, entradas y salidas, las esquinas de los centros urbanos, sus pasajes y atajos, los lotes vacios, sus pasajes subterráneos, sus tubos y sistemas de alcantarillados puede cruzar con seguridad por terreno no-familiar para la policía, donde pueden ser sorprendidos en una emboscada fatal en cualquier momento.
Porque conoce el terreno el guerrillero puede pasar por el a pie, en bicicleta, en automóbil, jeep, o camión y núnca ser atrapado.
Actuando en grupos pequeños con unas cuantas personas, los guerrilleros se pueden reunir en una hora y lugar anticipado de antemano, siguiendo el ataque, con nuevas operaciones de guerrilla, o evadiendo el circulo de la policía y desorientado al enemigo con su audacia sin precedente.
Es un problema sin solucion para la policía en el terreno tipo laberinto del guerrillero urbano, atrapar a alguien que no puede ver, o tratar de hacer contacto con alguien que no pueden encontrar.
Nuestra experiencia es que el guerrillero urbano ideal es alguien que opera en su propia ciudad y que conoce completamente la ciudad y sus calles, sus vecindarios, sus problemas de transito, y otras peculiaridades.
El guerrillero extranjero, que viene a la cuidad en la cual el terreno no es familiar para el, es un punto débil y si es asignado a ciertas operaciones, puede ponerlas en peligro. Para evitar errores graves, es necesario que el primero conozca bien la localización de las diferentes calles.
